Querido equipo,
Ya estamos notando cambios muy interesantes en las escuelas. De a poquitito, algunas señales de progreso nos dicen que vamos por el buen camino. Vemos docentes enseñando más ciencias y chicos participando en actividades más demandantes. Vemos el entusiasmo en las capacitaciones fuera de servicio. El viernes pasado estuve en una escuela de Campana y pude presenciar una clase de nutrición que dio una de las docentes. Ver lo que sabían esos chicos casi me arranca unas lagrimitas, les juro. Fue muy emocionante.
Medir el resultado de lo que hacemos no es nada fácil. Pero si no lo medimos es difícil darnos cuenta de en dónde estamos parados, cuánto hemos avanzado y cuánto nos queda por recorrer.
Los invito a hacer un ejercicio juntos: Manden por lo menos tres señales de progreso que estén viendo (sin repetir y sin soplar!). Intenten que haya de dos tipos: cualitativas (ejemplo: aumenta el entusiasmo de los docentes en las capacitaciones) y cuantitativas (ejemplo, los docentes incluyeron 3 actividades de indagación en la unidad).
¿Se animan a armar una lista entre todos?
Abrazos,
Melina
martes, 27 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
Primeros talleres fuera de servicio
Queridos todos,
En algunas provincias ya se han dado los primeros talleres fuera de servicio. En otras están por darlos pronto.
Sabemos de los que ya se dieron que la respuesta de los docentes fue excelente en todas las jurisdicciones. En palabras de Marilú de Santa Cruz:
"LOS DOCENTES TRABAJARON MUY ENTUSIASMADOS, PUDIMOS GUIAR REALMENTE EL TRABAJO CON UNA SINCRONIZACIÓN QUE PARECIA ¡TAN, TAN NATURAL! LOS COLEGAS HICIERON MUCHÍSIMOS APORTES INTERESANTES Y SE QUEDARON HASTA EL FINALÍSIMO FINAL. SE COMIERON TODO LO QUE LES LLEVAMOS Y HASTA JUGARON COMO LOS CHICOS."
Aquí les mostramos una foto de docentes trabajando en el taller de Corrientes.

Con mucho orgullo les damos nuestras más calurosas felicitaciones.
Pero ahora vamos por más. Les pedimos entonces que compartan a los que YA dieron los talleres, así la experiencia nos sirve a todos.
¿Qué cosas han aprendido de dictar el taller fuera de servicio?
¿Qué harían distinto la próxima vez?
¿Qué les recomendarían a los que no han dado el taller todavía?
¿Qué piensan ustedes que podemos reforzar en los docentes con este tipo de talleres?
Los escucho y les mando un abrazo,
Melina
En algunas provincias ya se han dado los primeros talleres fuera de servicio. En otras están por darlos pronto.
Sabemos de los que ya se dieron que la respuesta de los docentes fue excelente en todas las jurisdicciones. En palabras de Marilú de Santa Cruz:
"LOS DOCENTES TRABAJARON MUY ENTUSIASMADOS, PUDIMOS GUIAR REALMENTE EL TRABAJO CON UNA SINCRONIZACIÓN QUE PARECIA ¡TAN, TAN NATURAL! LOS COLEGAS HICIERON MUCHÍSIMOS APORTES INTERESANTES Y SE QUEDARON HASTA EL FINALÍSIMO FINAL. SE COMIERON TODO LO QUE LES LLEVAMOS Y HASTA JUGARON COMO LOS CHICOS."
Aquí les mostramos una foto de docentes trabajando en el taller de Corrientes.
Con mucho orgullo les damos nuestras más calurosas felicitaciones.
Pero ahora vamos por más. Les pedimos entonces que compartan a los que YA dieron los talleres, así la experiencia nos sirve a todos.
¿Qué cosas han aprendido de dictar el taller fuera de servicio?
¿Qué harían distinto la próxima vez?
¿Qué les recomendarían a los que no han dado el taller todavía?
¿Qué piensan ustedes que podemos reforzar en los docentes con este tipo de talleres?
Los escucho y les mando un abrazo,
Melina
miércoles, 23 de abril de 2008
Enseñar a reflexionar
Hola a todos,
Excelentes las ideas que surgieron del trabajo mcon las maestras y los chicos. Puse de título ENSEÑAR a reflexionar porque, retomando lo que ustedes han dicho, la reflexión no es un hábito espontáneo (ni habitual) y menos en la práctica docente o en las clases de ciencias. Como dijo Mariela en el post anterior, este es nuestro propio espacio de reflexión (hay que predicar con el ejemplo, ¿vio?).
Excelentes las ideas que han propuesto. Va una idea más, esta vez de Campana.
Betty y Sabrina armaron un afiche para colgar en la pared del aula con la idea de que al final de algunas actividades puedan reflexionar sobre lo que aprendieron. Así, las consignas siempre son las mismas y la reflexión pasa a ser parte de la cultura de la clase de ciencias. Vean la foto aquí debajo:

También armaron un diario de reflexión para las docentes:

¿Cómo les está yendo con estas dos estrategia, chicas? ¿Qué resultados están teniendo?
Y para el resto, ¿qué otras cosas han intentado con este mismo propósito? (o piensan intentar, también vale)
Muchos cariños,
Melina
Excelentes las ideas que surgieron del trabajo mcon las maestras y los chicos. Puse de título ENSEÑAR a reflexionar porque, retomando lo que ustedes han dicho, la reflexión no es un hábito espontáneo (ni habitual) y menos en la práctica docente o en las clases de ciencias. Como dijo Mariela en el post anterior, este es nuestro propio espacio de reflexión (hay que predicar con el ejemplo, ¿vio?).
Excelentes las ideas que han propuesto. Va una idea más, esta vez de Campana.
Betty y Sabrina armaron un afiche para colgar en la pared del aula con la idea de que al final de algunas actividades puedan reflexionar sobre lo que aprendieron. Así, las consignas siempre son las mismas y la reflexión pasa a ser parte de la cultura de la clase de ciencias. Vean la foto aquí debajo:

También armaron un diario de reflexión para las docentes:

¿Cómo les está yendo con estas dos estrategia, chicas? ¿Qué resultados están teniendo?
Y para el resto, ¿qué otras cosas han intentado con este mismo propósito? (o piensan intentar, también vale)
Muchos cariños,
Melina
lunes, 14 de abril de 2008
Sigue la historia de Miriam
Queridos todos,
Hete aquí la continuación del caso de Miriam que nos trajo Josefina de Tucumán. Creo que si la hubiéramos armado, jamás habría salido tan redondita. Jose, estamos todos muy orgullosos del cambio que generaste en tan pocos encuentros.
Para resumirles lo que sucedió, Miriam se animó a trabajar con los chicos siguiendo nuestro enfoque cuando Jose se metió a participar en el aula. Y trabajaron viendo células de cebolla y de tomate al microscopio. Había dos microscopios de juguete (y uno de semi-juguete que llevó Jose). Los chicos trabajaron en estaciones. En una observaban las células, en otras dibujaban los microscopios. Al final, respondieron preguntas sobre lo que habían aprendido.
Esta es una muestra de parte del trabajo de un alumno:

En su reflexión, Miriam escribió:
"Aunque no trabajamos en un laboratorio, lo mismo al aula la utilizamos como si lo fuera. Los alumnos pensaron, elaboraron hipótesis, aunque ellos no sabían que lo hacían. Observaron también en el microscopio distintas clases de células (cebolla y tomate) y lo graficaron en sus carpetas. Luego dedujeron de lo que vieron y llegaron a la conclusión de que no todas las células son iguales. También observaron y dibujaron las partes de la célula y el microscopio.
La clase fue muy provechosa, donde participaron activamente los niños y afianzaron positivamente el tema de célula. Los alumnos, sin darse cuenta, fueron pequeños científicos en la hora de Ciencias Naturales."
Aquí les escaneo un pedacito de la reflexión de Miriam:

¡Impresionante!
Y, para que no crean que la discusión se termina acá (todo es un punto de partida), me gustaría discutir con ustedes un concepto que Miriam repite dos veces en su reflexión: Los chicos hacían ciencia PERO SIN DARSE CUENTA. No darse cuenta de que están aprendiendo a hacer ciencia es todavía para ella algo positivo, algo deseable. Nuestro desafío es que los chicos sean conscientes, cada vez más, de lo que aprenden y de cómo lo hacen (lo que en la jerga didáctica se conoce como "metacognición). Y que en ese volverse conscientes empiecen a disfrutar del aprendizaje, del esfuerzo, de adentrarse en nuevos mundos. Pero claro, enseñar esto no es tarea fácil.
¿Cómo ayudarían a Miriam a trabajar en esta dirección?
Abrazos a todos. Gracias a Jose y a Marie por traernos esta historia.
¡Los escucho!
Meli
Hete aquí la continuación del caso de Miriam que nos trajo Josefina de Tucumán. Creo que si la hubiéramos armado, jamás habría salido tan redondita. Jose, estamos todos muy orgullosos del cambio que generaste en tan pocos encuentros.
Para resumirles lo que sucedió, Miriam se animó a trabajar con los chicos siguiendo nuestro enfoque cuando Jose se metió a participar en el aula. Y trabajaron viendo células de cebolla y de tomate al microscopio. Había dos microscopios de juguete (y uno de semi-juguete que llevó Jose). Los chicos trabajaron en estaciones. En una observaban las células, en otras dibujaban los microscopios. Al final, respondieron preguntas sobre lo que habían aprendido.
Esta es una muestra de parte del trabajo de un alumno:

En su reflexión, Miriam escribió:
"Aunque no trabajamos en un laboratorio, lo mismo al aula la utilizamos como si lo fuera. Los alumnos pensaron, elaboraron hipótesis, aunque ellos no sabían que lo hacían. Observaron también en el microscopio distintas clases de células (cebolla y tomate) y lo graficaron en sus carpetas. Luego dedujeron de lo que vieron y llegaron a la conclusión de que no todas las células son iguales. También observaron y dibujaron las partes de la célula y el microscopio.
La clase fue muy provechosa, donde participaron activamente los niños y afianzaron positivamente el tema de célula. Los alumnos, sin darse cuenta, fueron pequeños científicos en la hora de Ciencias Naturales."
Aquí les escaneo un pedacito de la reflexión de Miriam:

¡Impresionante!
Y, para que no crean que la discusión se termina acá (todo es un punto de partida), me gustaría discutir con ustedes un concepto que Miriam repite dos veces en su reflexión: Los chicos hacían ciencia PERO SIN DARSE CUENTA. No darse cuenta de que están aprendiendo a hacer ciencia es todavía para ella algo positivo, algo deseable. Nuestro desafío es que los chicos sean conscientes, cada vez más, de lo que aprenden y de cómo lo hacen (lo que en la jerga didáctica se conoce como "metacognición). Y que en ese volverse conscientes empiecen a disfrutar del aprendizaje, del esfuerzo, de adentrarse en nuevos mundos. Pero claro, enseñar esto no es tarea fácil.
¿Cómo ayudarían a Miriam a trabajar en esta dirección?
Abrazos a todos. Gracias a Jose y a Marie por traernos esta historia.
¡Los escucho!
Meli
lunes, 24 de marzo de 2008
Se largan los casos del Blog
Querido equipo de ciencias,
Con este primer caso inauguramos nuestro espacio de discusión en el blog. Esta vez publicamos una historia que nos trajo Josefina, capacitadora de Tucumán (los nombres de las docentes son ficticios). ¿Por qué un caso? Porque esperamos que, a partir de situaciones reales, podamos construir entre todos estrategias válidas de acción que sean coherentes tanto con nuestro modo de entender la enseñanza de las ciencias como nuestro propósito de que todos los chicos y chicas accedan a una educación en ciencias de calidad. Y porque queremos que el blog se transforme en un espacio de conexión y de crecimiento para todo el equipo.
¿Empezamos? Con ustedes, el caso de Josefina. En estas dos semanas van a tener que comentar el caso, dar su opinión, compartir estrategias que les dieron resultado y también algunas preocupaciones que hayan surgido de su propio trabajo con los docentes. ¡Que empiece el debate!
......
Tucumán, marzo de 2008
La Bernabé Araoz (como le dicen) es una escuela tucumana, con un patio enorme rodeado de aulas repletas de niños, casi 40 en cada una.
Sólo hay dos maestras que dictan ciencias en 5º y 6º año. A nuestro primer encuentro, planificado de antemano con las autoridades de la escuela, sólo asistió una de las maestras (Miriam) ya que la otra (Matilde) me dijo estar esperando pasar a tareas pasivas por lo tanto creía innecesario participar de las capacitaciones. Al finalizar el encuentro con Miriam, en el que trabajamos sobre el diseño de las planificaciones, me dispuse a charlar con la Directora del episodio sucedido con Matilde. La Directora, muy bien predispuesta, llamó a Matilde para explicarle que igual debería hacer la capacitación ya que su paso a tareas pasivas aún no estaba confirmado. Luego de la aclaración, me reuní con Matilde para trabajar sobre las planificaciones.
Pautamos, entonces, como objetivo de nuestro próximo encuentro que Miriam y Matilde traerían listas las planificaciones de las primeras clases y que compartiríamos lo que ocurrió en las clases de ciencias.
Fui al segundo encuentro con mucho entusiasmo y curiosidad por saber cómo les había ido con las planificaciones y las actividades que habían armado y trabajado en el aula y con cierto temor por lo sucedido con Matilde en nuestro primer encuentro. Para mi sorpresa Matilde no sólo había planificado sus clases, sino que además había diseñado actividades con el material que le dejé y algunas ideas que le sugerí. Me contó con emoción cómo fue su clase.
Mientras tanto, Miriam, agachaba la cabeza, escondía la mirada, no opinaba. Su actitud me sorprendió, supuse que algo andaba mal. No me equivoqué, no había planificado sus clases, tampoco había comenzado con las clases de ciencias naturales (como también da clases de ciencias sociales dijo haberse dedicado a eso por considerarlo prioritario).
Me preocupa Miriam, es una maestra a poco de jubilarse que espera que le lleve todo el trabajo armado, no sé como motivarla....
Con este primer caso inauguramos nuestro espacio de discusión en el blog. Esta vez publicamos una historia que nos trajo Josefina, capacitadora de Tucumán (los nombres de las docentes son ficticios). ¿Por qué un caso? Porque esperamos que, a partir de situaciones reales, podamos construir entre todos estrategias válidas de acción que sean coherentes tanto con nuestro modo de entender la enseñanza de las ciencias como nuestro propósito de que todos los chicos y chicas accedan a una educación en ciencias de calidad. Y porque queremos que el blog se transforme en un espacio de conexión y de crecimiento para todo el equipo.
¿Empezamos? Con ustedes, el caso de Josefina. En estas dos semanas van a tener que comentar el caso, dar su opinión, compartir estrategias que les dieron resultado y también algunas preocupaciones que hayan surgido de su propio trabajo con los docentes. ¡Que empiece el debate!
......
Tucumán, marzo de 2008
La Bernabé Araoz (como le dicen) es una escuela tucumana, con un patio enorme rodeado de aulas repletas de niños, casi 40 en cada una.
Sólo hay dos maestras que dictan ciencias en 5º y 6º año. A nuestro primer encuentro, planificado de antemano con las autoridades de la escuela, sólo asistió una de las maestras (Miriam) ya que la otra (Matilde) me dijo estar esperando pasar a tareas pasivas por lo tanto creía innecesario participar de las capacitaciones. Al finalizar el encuentro con Miriam, en el que trabajamos sobre el diseño de las planificaciones, me dispuse a charlar con la Directora del episodio sucedido con Matilde. La Directora, muy bien predispuesta, llamó a Matilde para explicarle que igual debería hacer la capacitación ya que su paso a tareas pasivas aún no estaba confirmado. Luego de la aclaración, me reuní con Matilde para trabajar sobre las planificaciones.
Pautamos, entonces, como objetivo de nuestro próximo encuentro que Miriam y Matilde traerían listas las planificaciones de las primeras clases y que compartiríamos lo que ocurrió en las clases de ciencias.
Fui al segundo encuentro con mucho entusiasmo y curiosidad por saber cómo les había ido con las planificaciones y las actividades que habían armado y trabajado en el aula y con cierto temor por lo sucedido con Matilde en nuestro primer encuentro. Para mi sorpresa Matilde no sólo había planificado sus clases, sino que además había diseñado actividades con el material que le dejé y algunas ideas que le sugerí. Me contó con emoción cómo fue su clase.
Mientras tanto, Miriam, agachaba la cabeza, escondía la mirada, no opinaba. Su actitud me sorprendió, supuse que algo andaba mal. No me equivoqué, no había planificado sus clases, tampoco había comenzado con las clases de ciencias naturales (como también da clases de ciencias sociales dijo haberse dedicado a eso por considerarlo prioritario).
Me preocupa Miriam, es una maestra a poco de jubilarse que espera que le lleve todo el trabajo armado, no sé como motivarla....
sábado, 12 de enero de 2008
El equipo de Ciencias en accion
viernes, 28 de diciembre de 2007
Dos noticias gratas
EL AÑO DE LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró por decreto al año 2008 como el “Año de la Enseñanza de las Ciencias”. La norma fue refrendada por el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, y por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Toda la papelería oficial tendrá sobre su margen superior el sello del “Año de la Enseñanza de las Ciencias”. La medida tiende a jerarquizar el área y va en el mismo sentido que la creación del Ministerio de Ciencia y Técnica. Se tomó por un pedido de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de las Ciencias Naturales y la Matemática, que integran Alberto Kornblihtt, Pablo Jacovkis y Patricia Sadosky, entre otros.
........
LA INEQUIDAD EN EL SISTEMA ESCOLAR
Un editorial del diario Clarín sobre Escuelas del Bicentenario:
http://www.clarin.com/diario/2007/12/20/opinion/o-03202.htm
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró por decreto al año 2008 como el “Año de la Enseñanza de las Ciencias”. La norma fue refrendada por el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, y por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Toda la papelería oficial tendrá sobre su margen superior el sello del “Año de la Enseñanza de las Ciencias”. La medida tiende a jerarquizar el área y va en el mismo sentido que la creación del Ministerio de Ciencia y Técnica. Se tomó por un pedido de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de las Ciencias Naturales y la Matemática, que integran Alberto Kornblihtt, Pablo Jacovkis y Patricia Sadosky, entre otros.
........
LA INEQUIDAD EN EL SISTEMA ESCOLAR
Un editorial del diario Clarín sobre Escuelas del Bicentenario:
http://www.clarin.com/diario/2007/12/20/opinion/o-03202.htm
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